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Los especialistas concuerdan en que hay que tener al tanto a los pacientes sobre las consecuencias de afecciones prostáticas por controles de rutina y cantidad de punciones.
Las biopsias, particularmente, para diagnosticar el cáncer de próstata provocan disfunción eréctil pasajera y, en algunos casos, problemas urinarios duraderos, de acuerdo a una publicación de Journal of Urology.
Un equipo de Alemania siguió a 198 hombres, los que al azar recibieron de uno a tres tipos de biopsias por un posible cáncer prostático.
Se les aplicó desde una biopsia tradicional, con una aguja para obtener no más de 10 muestras de tejido; a otra de 10 muestras con bloqueo del nervio periprostático para prevenir el dolor. Asimismo, una "de saturación" con 20 muestras de tejido (se utiliza cuando un paciente corre alto riesgo de cáncer).
Los hombres a los que se les había realizado una biopsia de saturación se expuso al peligro más alto de sufrir trastornos urinarios prolongados.
El 10 por ciento, presentó síntomas graves antes de la biopsia; esa cifra pasó al 18 por ciento a la semana del test y al 29 por ciento a las 12 semanas.
Los sujetos estudiados mediante una biopsia tradicional registraron un aumento de los síntomas urinarios solamente durante la primera semana. En ese grupo, la cantidad con síntomas moderados pasó del 32 al 39 por ciento, mientras que la proporción con síntomas graves creció del 18 al 20,5 por ciento.
En el grupo evaluado con una biopsia con bloqueo nervioso, apenas el 0,6 por ciento mantuvo síntomas urinarios graves antes del test. El porcentaje aumentó al 8 a siete días de la biopsia y a casi el 17 por ciento a las 12 semanas.
En cuanto a la disfunción eréctil, todos los participantes sintieron más problemas a la semana de la biopsia. Pero ese efecto adverso desapareció con el tiempo.
La mitad de los individuos, bajo biopsia tradicional y de saturación, padeció una disfunción eréctil grave a la semana de la prueba diagnóstica, comparado con un cuarto antes de la biopsia.
En el grupo analizado con la biopsia con bloqueo nervioso, esa cantidad aumentó del 11 al 39 por ciento. A las 12 semanas, la cantidad de varones con inconvenientes de erección recobró los niveles iniciales.
Los resultados "no son inesperados", dijo el doctor Paul Schellhammer, urólogo de Sentara Health System,Escuela de Medicina de Eastern Virginia, en Norfolk, que no participó en el estudio. Pero destacó que "este estudio comienza a definir los riesgos".
La investigación no determinó por qué el uso de la biopsia de saturación acrecentó los síntomas urinarios prolongados, apuntó el doctor Tobias Klein, de Marienhospital Herne, en Alemania. Pero indicó que “es posible que influya el daño a la red neurovascular, un conjunto de nervios y vasos sanguíneos cercanos a la próstata.”
Las biopsias confirmaron el cáncer en el 40 por ciento de los participantes.
Para Schellhammer, los resultados son importantes también para los hombres con este tipo de enfermedad que optan por la "vigilancia activa" (el médico no trata el cáncer inmediatamente, sino que controla su avance). Esa vigilancia, dijo, incorpora biopsias anuales.