informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Siempre es importante una consulta médica antes de suministrarles a los bebés cualquier medicamento y frente a todo tipo de dolencia.
Tanto los bebés como los niños son mucho más proclives que los adultos a sufrir reacciones adversas a los fármacos; es un asunto serio que requiere una prescripción médica específica, aún cuando los padres creen que no son nocivas por ejemplo las medicinas herbales.
Vómitos o sarpullidos
Si los pequeños vomitan o generan un sarpullido después de tomar un remedio y a pesar de que haya sido recetado por su médico tratante ( o se lo haya tragado por sí solo), hay que asegurarse su control inmediato en un centro de emergencias.
Los no recomendados
Nunca hay que darles aspirina o alguna droga que la contenga, salvo indicación médica.
La aspirina es posible que provoque el síndrome de Reye (enfermedad poco frecuente pero potencialmente mortal caracterizada por daños de orden cerebral y hepático).
Tampoco hay que dar por sentado que ninguno de los fármacos pediátricos carece de aspirina.
Se la conoce como "salicilato" o "ácido acetilsalicílico". Hay que leer las etiquetas y asesorarse ante cualquier duda sobre su presencia.
· Qué pasa con el paracetamol y el ibuprofeno
Ante una enfermedad o fiebre, es preciso preguntarle al médico si el bebé puede recibir acetominofén (paracetamol) o ibuprofeno.
Ninguna criatura menor a los seis meses debe ingerir ibuprofeno.
Medicación de venta sin receta para tos y resfrío
La Academia Estadounidense de Pediatría no aconseja el uso de medicación de venta sin receta médica para combatir la tos y el resfriado en los pequeños.
Esta última no alivia los síntomas y puede causar un perjuicio si se les proporciona accidentalmente una dosis alta.
· Alteración grave ritmo cardíaco y deceso
Los efectos colaterales son mareos, somnolencia, malestar estomacal, sarpullido o urticaria, junto con convulsiones, alteración grave del ritmo cardíaco e inclusive el fallecimiento.
· Alternativas
Cuando el resfrío es mucho, quedan como opciones el uso de un humificador, o bien algunos remedios naturales aceptados previamente por el médico.
La mayoría de los ataques de náuseas duran poco y los chicos se sobreponen generalmente sin ninguna medicación.
· Deshidratación
No hay que administrarles antieméticos u otros fármacos contra las náuseas a menos que lo diga el médico. Suelen ser riesgosos y causar complicaciones, por ejemplo, la deshidratación, que es un motivo serio para efectuar una consulta médica.
Es peligroso que los bebés tomen dosis aún ínfimas de gotas destinadas a los adultos.
Las gotas para los menores son más concentradas a medida que crecen en edad.
No se debe cometer la equivocación de brindarles a los bebés una cantidad de de gotas inapropiada, es decir, que no tengan en cuenta su edad y su peso.
Fármacos para otras personas o por enfermedades diferentes
Un medicamento indicado para otra persona, como un hermano, o para el tratamiento de enfermedades disímiles, son ineficaces y riesgosas para un bebé.
Los progenitores deben limitarse a la medicación prescripta para la criatura y para su problema particular.
Todos los medicamentos vencidos, hayan sido prescriptos o no, que se muestran decolorados o deshechos se deben tirar.
Pasada la fecha de vencimiento, pierden efectividad e inclusive son peligrosos.
· No en el inodoro
En general, la medicación vencida no hay que arrojarla al inodoro porque contamina las aguas subterráneas y acaba contaminando la fuente de agua potable.
No obstante, algunos medicamentos son tan peligrosos, que
la Agencia de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos prefiere que se utilice el inodoro y no que se deposite en la basura.
Las etiquetas acostumbran decir si se pueden eliminar en el inodoro; ante la falta de seguridad, es conveniente preguntarle al farmacéutico cómo deshacerse de ellos.
Una opción es vaciar el envase en un recipiente que contenga algo incomible (arena de la caja de un gato o granos de café) y que se pueda cerrar y tirar en la basura.
No hay que moler las tabletas o cápsulas vencidas y mezclarlas con productos alimenticios no aptos para humanos.
Ciertos medicamentos poseen paracetamol para calmar la fiebre y el dolor; se debe tener sumo cuidado de no darle al bebé una cantidad adicional por separado.
Si no se tiene seguridad sobre el contenido de una medicina, es conveniente que él no consuma paracetamol ni ibuprofeno hasta que su médico lo determine.
Las tabletas masticables pueden ahogar al bebé, aunque ya como coma alimentos sólidos; entonces, es aconsejable triturarlas y ubicarlas dentro de una cuchara llena de alimentación blanda (yogur, puré de manzanas).
El jarabe de ipecacuana (ipecac) estimula el vómito y algunas personas tienen la mala costumbre de conservarlo en su casa por si los niños ingieren algo venenoso.
No es real que vomitar ayude a solucionar el envenenamiento.
Este jarabe en particular en más dañino que beneficioso, si el pequeño sigue vomitando también después de ingerir un remedio efectivo como el carbón activado.
La AAP exhorta a los padres que se deshagan de dicho jarabe y guarden bajo llave todas las sustancias tóxicas para evitar que estén al alcance de los menores.