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El uso de antidepresivos puede ayudar a los pacientes deprimidos con enfermedades físicas, y los médicos deberían considerar este enfoque más a menudo, dijeron investigadores ingleses.
Aunque se cree que el 10 por ciento de los pacientes con enfermedades físicas sufren depresión, algunos estudios sugieren que los médicos son menos propensos a recetarles antidepresivos porque no están seguros si los fármacos van a funcionar bien.
Una revisión sistemática de científicos británicos halló que fármacos como Prozac, de Eli Lilly, o Paxil, de GlaxoSmithKline, son más efectivos que placebos para tratar la depresión en pacientes con enfermedades como accidente cerebrovascular (ACV), VIH/sida, Parkinson y varios tipos de cáncer.
Los resultados ya están siendo usados para actualizar las guías europeas para tratar la depresión, manifestaron expertos.
"Veo a muchos pacientes luchando con los efectos de la enfermedad física en su salud mental", dijo Matthew Hotopf, del Instituto de Psiquiatría del King's College London, que lideró el estudio.
"Esta es un área crítica de la investigación que aportará a los médicos a maximizar el tratamiento y la recuperación del paciente de los síntomas mentales y físicos de la enfermedad", agregó.
La investigación, una revisión de la Biblioteca Cochrane que analizó 51 estudios que compararon la efectividad de antidepresivos con placebos, encontró que de cada seis personas tratadas, una era más propensa a beneficiarse con seis a ocho semanas de uso de antidepresivos.
La mayoría de los estudios analizaron los inhibidores de la recaptación de serotonina selectiva (IRSS), como Prozac, o una clase de fármacos más antiguos llamados antidepresivos tricíclicos, como Norpramin, fabricado por Sanofi-Aventis. En el ensayo participaron alrededor de 3.600 pacientes.
"Esta investigación es muy importante para millones de pacientes y familias que están experimentando enfermedades físicas", afirmó Irene Higginson, del Instituto Cicely Saunders, de la King's College London, que trabajó en el estudio.
"Hasta ahora, muchos médicos y enfermeras temían que estos tratamientos no funcionaban bien en personas con enfermedades físicas. Este resultado muestra que son usualmente beneficiosos. Ya estamos usando los resultados para informar a la nueva guía europea para el manejo de la depresión", agregó.