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La gente que sufre un asma fuerte tiene ahora una opción de tratamiento radicalmente diferente: un mecanismo que inserta un cable en el interior de los pulmones y deshace parte del tejido que aprieta sus vías respiratorias.
Este tratamiento no es para todos los pacientes, sino para aquellos que aún sufren complicaciones al respirar a pesar de las mejores medicinas de la actualidad.
Tampoco es una cura que no conlleve riesgo, pero el sistema Alair, ofrece el primer método de alterar físicamente las vías respiratorias que tienden a sufrir espasmos.
"Parece mejorar la capacidad de vivir con asma", dijo el doctor Michael Silver del Centro Médico de la Universidad Rush, en Chicago, que no está involucrado con el fabricante de Alair, pero que ha seguido de cerca su desarrollo. "Definitivamente he pasado de ser un escéptico a decir que ocupa un hueco en la industria".
El doctor William Calhoun, del centro médico de la Universidad de Texas en Galveston, sostuvo que el método "es muy novedoso y muy innovador" pero sólo para el paciente adecuado. Calhoun es un portavoz de la Academia Estadounidense para Alergia, Asma e Inmunología.
Unos 22 millones de estadounidenses sufren asma y una variedad de fármacos brinda un buen control de la enfermedad para muchos. No obstante, la enfermedad mata a unas 4.000 personas al año y hospitaliza a por lo menos medio millón.
Hasta un 15% de los pacientes sufren asma de forma grave, experimentando ataques frecuentes pese a una medicación diaria. Muchas veces necesitan ser atendidos en salas de emergencias para poner fin a los jadeos.
Con la invención de la termoplastía bronquial los pacientes no precisan concurrir a las salas de emergencia “ entre cuatro a cinco veces al año”, es más, los científicos agregan que pueden transcurrir tres años sin requerir esta asistencia urgente.
Asthmatx Inc., con sede en California, calcula que el sistema Alair, recientemente aprobado por la Administración de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos (FDA), podría ser usado en hasta dos millones de adultos.