informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
El tratamiento de la depresión en las personas diabéticas ayuda a controlar sus niveles de glucosa. La tasa de depresión en diabéticos es dos veces más alta que en la población general.
En un estudio sobre diabéticos con bajos ingresos y sin verificación apropiada de glucosa, un equipo halló que la terapia antidepresiva se asoció con una disminución a largo plazo del azúcar en sangre al igual que de la presión sanguínea.
Entre los diabéticos de escasos recursos, existe no sólo la posibilidad de padecer una depresión más grave sino que resultan más propensos a no efectuar los exámenes de rutina de glucosa, lo cual a la vez genera mayores complicaciones de salud.
Aun así, pocos estudios se habían ocupado hasta ahora del efecto del tratamiento de la depresión .
.
El equipo del doctor Mayer B. Davidson, de la Charles Drew University en Los Angeles, evaluó el grado de depresión de personas de recursos insuficientes que asistían a una clínica para tratar la diabetes.
El estudio incluyó a 89 pacientes; al azar, 45 recibieron el antidepresivo sertralina (Zoloft) y 44, placebo. Todos concurrieron a programas mensuales de educación grupal en diabetes.
A los seis meses, los niveles de azúcar en sangre habían disminuido significativamente en el grupo tratado con sertralina. Es decir, que la hemoglobina A1C, un indicador estandarizado del control del azúcar a largo plazo, se redujo un 2 por ciento, desde el 10 por ciento al inicio del estudio.
Lo aconsejable es que los diabéticos tengan el nivel de A1C por debajo del 7 por ciento.
En cambio, hubo apenas una reducción del 0,9 por ciento en los niveles de A1C en el grupo de control (placebo): del 9,7 por ciento al comienzo, pasaron al 8,8 por ciento a los seis meses.
La aminoración de la hipertensión también fue mayor en el grupo tratado con sertralina que en la cohorte de control, aunque ambos grupos mejoraron significativamente los niveles de depresión, dolor y calidad de vida.
Los resultados, sostuvo el equipo, sugieren que se debería tratar la depresión en los pacientes diabéticos. Cuando exista, "habría que considerar el uso de un antidepresivo", concluyó la investigación.
Así, “el paciente se restablecería de la depresión, como también aliviaría la diabetes y la presión arterial.”