informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Cuando una persona es alérgica, el contacto con alguna sustancia en un determinado momento llega a desencadenar una reacción potencialmente mortal, que se denomina anafilaxia, caracterizándose por la aparición de síntomas como la erupción cutánea, los ahogos y la disminución de la presión arterial.
Si bien esta situación a menudo obedece a agentes externos como los insectos (abejas y hormigas coloradas principalmente), es frecuente que se relacione con la ingesta de algún alimento en particular, entre los que se destacan el maní, los mariscos y el huevo.
"La alergia alimentaria se produce como consecuencia de una reacción inmunológica del organismo, generada como consecuencia de la acción de la inmunoglobulina (IgE).
Si bien pueden existir diferentes manifestaciones (asma, rinitis, cólicos, vómitos), la mayor preocupación de los especialistas pasa por el desconocimiento de cómo abordar la más severa de ellas desde el punto de vista de los síntomas: la anafilaxia", expuso el doctor Gustavo Marino, jefe de Alergología e Inmunología Clínica del Hospital Universitario Austral (HUA).
"La anafilaxia se presenta mediante el enrojecimiento de la piel, los ahogos y los mareos generados como efecto de la disminución súbita de la presión arterial.
También suceden síntomas cutáneos aunque no es lo habitual", agregó el especialista.
De cualquier manera, lo más importante es evitar los desencadenantes, es decir trabajar sobre la prevención primaria aunque, tal como sostienen los especialistas, esto no es una tarea sencilla: muchas veces el alimento que provoca una determinada reacción es un ingrediente oculto y no preponderante y visible en una determina preparación.
"En líneas generales, se estima que la mayoría de los episodios de anafilaxia por ingestión de alimentos surgen de manera inesperada.
Por lo tanto, las personas que están en riesgo de padecer este tipo de episodios deben tener un plan de acción para tratar la anafilaxia, sobre todo aquéllas que ya sufren otra alergia o las que cuentan con antecedentes familiares, al igual que los niños, sus padres y cuidadores", manifestó el doctor Marino, director de la Clínica de Alergia Dr. Marino de la Argentina, quien encabezó el Primer Congreso Nacional para Pacientes con Alergia Alimentaria, realizado en el HUA.
"Si no se actúa rápido, el cuadro ocasiona la muerte en pocos minutos. Esa es una de las principales premisas por las cuales creo que es muy importante contar con un congreso: para que la gente tome conciencia de lo relevante que es el tema, más todavía si tenemos en cuenta que el estilo occidental de vivir lleva a consumir abundantes cantidades de alimentos muy procesados", añadió el especialista.
De acuerdo con las guías de tratamiento desarrolladas en conjunto por la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología y el Colegio Americano de Alergia, Asma e Inmunología, hay dos cuestiones fundamentales a tener en cuenta ante la presencia de un cuadro de anafilaxia, también conocido como "edema de glotis", ocasionado por la ingesta de un determinado alimento.
En principio, es necesaria la aplicación de una inyección de adrenalina o epinefrina (existen aplicadores portátiles y sumamente prácticos conocidos como Epipen), acción que posee una importante efectividad en los primeros 10 a 15 minutos posteriores al crecimiento del cuadro, y mientras se consigue atención médica.
En segundo término, es fundamental recurrir a un centro médico en el cual el personal capacitado -algo que deben instrumentar las autoridades sanitarias- evalúe la gravedad y se maneje según corresponda.
En ese momento el paciente o algún familiar debe enumerar todo lo que se ingirió en las 24 horas anteriores al evento. Es vital la minuciosidad de la descripción, ya que es lo que posibilita un correcto diagnóstico.
Finalmente, y también según las guías, es necesario que las personas que ya han tenido alguna vez reacciones anafilácticas sean instruidas sobre cómo evitar los alérgenos que disparan una reacción.
Fuente: Pro Salud News