informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Existen tres tipos de agotamiento: “agudo”, que se presenta de forma súbita como respuesta a la realización de algún esfuerzo o rutina de ejercicios; “crónico”, que es la reducción paulatina de la energía, prolongándose por semanas o meses y “mental”, manifestándose con dificultad para concentrarse, falta de memoria y de rendimiento.
Largas jornadas de trabajo físico o mental.
Práctica de ejercicio intenso.
No dormir lo suficiente.
Abuso en la toma de laxantes, tranquilizantes y diuréticos.
Convalecencia de enfermedad o cirugía.
Deficiencia vitamínica.
Mala alimentación o no cumplir los horarios de comidas.
Fumar, ya que impide que se oxigene adecuadamente el organismo.
Anemia o disminución de hemoglobina en la sangre.
Deshidratación.
Trastornos del sueño.
Diabetes, cáncer, Sida, hepatitis, hipotiroidismo, obesidad.
Estrés.
Depresión.
Fibromialgia (forma de reumatismo en músculos, ligamentos y tendones que rodean las coyunturas).
Síndrome premenstrual.
Cambios de estación.
Consumo de alcohol.
Se agregan ausencia de energía, impedimentos para desempeñar las tareas diarias, somnolencia, irritabilidad, cambio de humor, dolor de cabeza y muscular, debilidad corporal, carencia de memoria y concentración.
Ante el agotamiento crónico se necesita energizar la dieta, la actitud y conseguir un descanso reparador.
Es fundamental un desayuno con leche, infusión, jugo de naranja y cereales, todo lo cual hace que el organismo se sienta bien física y mentalmente a lo largo del día.
Se aconseja efectuar las cuatro comidas y tomar preferentemente mucha agua, dejando de lado la cafeína o las gaseosas cola.
Hay que incluir en la dieta cotidiana vitamina A –mantiene las defensas y cuida la piel-, vitamina B –suministra energía-, vitamina C –fortalece el sistema inmunitario- y E –antioxidante que sirve para retrasar el envejecimiento-.
Consumir calcio (queso, leche); ayuda a la tonificación muscular, interviene en la contracción muscular y controla los impulsos nerviosos. El yodo, mantiene el ritmo metabólico, la actividad física y mental, además de conservar el peso (alimentos marinos, sal yodada y algas).
El hierro permite la energía y que los glóbulos rojos conduzcan oxígeno a todo el organismo (legumbres, especialmente lentejas, carne roja, cereales, verduras como la espinaca); el magnesio también brinda energía, en tanto que su déficit ocasiona debilidad muscular, depresión y estados irritables: se halla en cereales integrales y frutas secas. Hay que añadir manganeso, fósforo, potasio y sodio.
Gran parte de la vitalidad se la llevan la tristeza, aburrimiento, preocupación, enojo y estrés general. La clave es aprender a asumir los problemas con sabiduría, es decir con tranquilidad, para no agotarse en vano.
Se recomienda mojarse la cara o darse una ducha.
El televisor no debe ubicarse en el dormitorio. Después de cenar, eliminar las horas frente a la computadora. Ambientar el espacio para dormir con una temperatura agradable.
Replantear qué se puede y qué no llevar a cabo en forma continuada, en el día a día.
Reconocer los propios límites y no transgredirlos.
Usar estrategias para manejar mejor las circunstancias que implican agotamiento.
Desayuno: jugo de naranja, taza de té u otra infusión, dos tostadas de pan integral, 20 gr. de queso gruyere; o bien, en cuanto alimentos sólidos, incorporar un bol grande de muesli o cereales inflados, acompañados de una taza de leche semidescremada.
Almuerzo: ensalada verde con aceite de oliva y vinagre de manzana, bife a la plancha, verduras al vapor, 40 g. de queso y una rodaja de pan integral. Otra opción, junto con la ensalada, es la merluza u otro pescado a la plancha o al vapor, brócoli al vapor con aceite de oliva, una rodaja de pan integral, un yogur con fibra y cereales.
Cena: ensalada verde, puré de papas, puerros, zanahorias y col, hígado salteado con cebolla y 40 g. de queso.
Para que la energía no disminuya durante la jornada laboral, hay que hacer pausas de al menos 10 minutos cada dos o tres horas y comer una fruta y beber una infusión.
Fuente: González R. Common Síndromes In Mc Fee SJ, Papadakis Ma, Current Medical and Diagnostic, Jr, LM ed., New York, Mc. Graw. Hill