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ADOLESCENTES: COMPORTAMIENTO AGRESIVO
DERIVADO DEL VOCABULARIO DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN
El mal uso del lenguaje en los medios de comunicación, comúnmente conocido como “malas palabras”, no es inofensivo para los adolescentes.
La utilización del vocabulario influye en el comportamiento de las personas y las expresiones que se utilizan son muchas veces claramente dañinas, sobre todo porque inducen a la violencia.
Lenguaje obsceno, palabrotas y aumento de agresión
El lenguaje obsceno y la pronunciación de palabrotas aumenta el grado de agresión de los adolescentes.
Estas conclusiones corresponden a un estudio de la Universidad de Brigham Young (Estados Unidos).
Influencia en el comportamiento
La autora Sarah Coiné aclaró que si bien ya se sabía que las escenas de violencia promueven la agresión en los adolescentes, no se había indagado hasta ahora sobre la influencia del uso indebido del lenguaje en el mal comportamiento.
Términos que agreden
La investigación trabajó con los estudiantes secundarios de Brigham, a quienes se les preguntó el tiempo que destinaban a ver y/o escuchar distintos medios y cuál era su programación predilecta.
De esta manera los especialistas se informaron sobre cuán expuestos se hallaban los chicos a las palabrotas públicas, con qué frecuencia ellos las reproducían y el nivel de agresión que mostraban hacia otras personas.
La programación por las que más optaron se vinculaba con series de acción con uso indiscriminado de términos y escenas en los que imperaba la violencia.
Consecuencias de la aplicación de palabras inapropiadas
La especialista indicó que la exposición a las malas palabras lleva a su aceptación por parte de los adolescentes y a que las usen de modo habitual.
Agresividad física y psicológica
El problema más serio radica en que la costumbre de decir términos irreverentes o agresivos, hace que los chicos adopten con facilidad una agresividad física y psicológica en su relación con los demás.
Si bien esta conducta no se registró en la totalidad de los estudiantes analizados, el efecto se calificó como “moderado”, lo cual es importante para no dejar de lado esta situación.
Caen en el convencimiento de que las palabrotas son algo normal
Así la investigación reveló que los chicos expuestos a las palabrotas caen en el convencimiento de que se trata de una forma de hablar “normal”, por lo que cada vez se observa más que ponen menos barreras para no repetirlas e incurren en actitudes violentas.
Hallazgo que merece la atención de padres, profesores y pediatras
Lo cierto es que se constató que esta modalidad de hablar reúne más posibilidades de ejercer violencia sobre los otros.
Es un hallazgo que merece la atención de padres, profesores y pediatras, señaló el especialista Brad Bushman.