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Un estudio reciente revela que el 90 por ciento de los estadounidenses, actualmente adictos al tabaco, al alcohol y otras sustancias, empezaron a beber, fumar y consumir drogas antes de cumplir los 18 años de edad.
Este hallazgo confirma que la adolescencia es el periodo más crítico en cuanto al abuso de sustancias.
Además, se halló que la adicción se profundizó en una cuarta parte de los chicos que iniciaron su etapa adictiva de cualquier sustancia, antes de los 18 años, en relación a uno de cada 25 que cayó en la adicción después de los 21.
Casi la mitad de los estudiantes secundarios fuman, beben o utilizan otras drogas, de acuerdo a información proporcionada por el Centro Nacional de Adicción y Abuso de Sustancias (CASA, por su sigla en inglés) de la Universidad de Columbia.
En un comunicado de prensa del CASA, Susan Foster, vicepresidenta y directora de investigación y análisis de políticas del centro, a la vez que reconoció que la adicción se da en mayor medida a partir de la adolescencia, insistió “hay que evitar o retrasar el uso de alcohol, tabaco u otras drogas en los adolescentes, tanto como sea posible, porque es esencial para la salud y seguridad".
Aseguró Foster: “estamos obviando una epidemia más común y letal como el uso de drogas, que es posible prevenir, mientras nos preocupamos y justificadamente sobre otros problemas de la adolescencia: la obesidad, la depresión y el acoso sexual”.
El cerebro de los adolescentes no se encuentra desarrollado totalmente, por eso se incrementa en ellos el peligro de incurrir en sustancias adictivas con consecuentes lesiones en su evolución cerebral, junto a daños en su capacidad de juicio; en tanto, estas mismas falencias inclinan a incorporar más drogas a su organismo. Estos conceptos son extraídos del informe elaborado por los expertos.
El 75 por ciento, o sea diez millones de estudiantes de secundaria de EE. UU., han usado tabaco, alcohol, marihuana o cocaína; el 20 por ciento reúne los criterios médicos de adicción y otro 46 por ciento conserva la tendencia a la adicción sin ser dependiente.
Se constató que tres cuartas partes (72.5 por ciento) de los estudiantes secundarios evaluados, tenían la costumbre de ingerir alcohol, 46.3 por ciento fumaba cigarrillos; alrededor del 37 por ciento utilizó marihuana y el 15 por ciento abusó de fármacos recetados.
Los estudiosos declararon que más del 65% empleó más de una sustancia adictiva.
Son varios los factores sociales que se vinculan con el alto peligro de sufrir de adicción. Los adolescentes, según los especialistas, se ven influenciados por el hecho de que los progenitores, escuelas y comunidades aceptan el uso de sustancias; mientras, se suman la publicidad extendida de productos como el alcohol y los cigarrillos y las representaciones mediáticas del consumo de sustancias como si fuesen inocuas, glamorosas, divertidas y relajantes.
Se agrega que los adolescentes disponen de mucho acceso al tabaco, el alcohol, la marihuana y los medicamentos prescriptos.
Para Estados Unidos el abuso de sustancias en la adolescencia es el más grande y costoso problema de salud pública todavía en instancias de lograr su prevención, de acuerdo a la investigación.
Los costos por año en menores, respecto al uso de alcohol, se elevan a cerca de $68 mil millones. Otros $14 mil millones responden a gastos judiciales por consumo general de sustancias.
El costo total que incumbe a todas las edades sobre la utilización de sustancias es de por lo menos $468 mil millones por año, es decir, casi $1,500 por cada individuo, resaltó el informe.
"La adolescencia acompañada de la cultura estadounidense que glorifica y fomenta el uso de sustancias, y el fácil acceso al tabaco, el alcohol y otras drogas, genera una perfecta pesadilla para nuestros adolescentes y contribuyentes", determinó en el comunicado de prensa Jim Ramstad, miembro de la junta de CASA que encabezó la Comisión Asesora Nacional que concretó un amplio informe.
"No podemos seguir justificando la presencia de sustancias en la adolescencia, calificándola como “una mala conducta o un rito de iniciación”. Los chicos son chicos y la ciencia es demasiado clara y convincente: las consecuencias sanitarias son muy devastadoras”.
La Universidad de Columbia dictó varias recomendaciones:
* Educar a la población, orientándola en el sentido de que la adicción en su mayoría comienza en la adolescencia, terminando por constituir, avanzadas las edades, en un inconveniente de salud pública.
* Practicar estrategias eficaces de salud pública para prevenir o retrasar el inicio del uso de sustancias.
* Evaluar periódicamente a los adolescentes para identificar los riesgos.
* Intervenir tempranamente, con el fin de prevenir el uso de sustancias y sus consecuencias.
* Brindar tratamiento médico adecuado a los adolescentes con trastornos adictivos.
Los datos se obtuvieron de encuestas por Internet efectuadas a mil estudiantes de secundaria, mil padres de estudiantes de este nivel de estudios y quinientos miembros de personal escolar; análisis de siete conjuntos de informaciones nacionales; entrevistas concretadas a cincuenta expertos destacados, cinco grupos de enfoque con estudiantes, padres y personal escolar, más una revisión de dos mil artículos científicos.
Otra fuente:
Academia Estadounidense de Pediatría