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NUEVOS HALLAZGOS SOBRE EL SINDROME DE INGESTA NOCTURNA
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Según la Universidad de Pennsiylvania, Estados Unidos, el síndrome se presenta entre las personas de todos los pesos, pero la prevalencia aumenta con el índice de masa corporal. En la población general tiene una prevalencia del 1.5%; se incrementa del 6% al 16% en los centros de tratamiento de la obesidad y del 8% al 27% en estudios prospectivos de candidatos a la cirugía bariátrica.
La melatonina (hormona que regula el sueño y fortalece el sistema inmunológico), la leptina (hormona que regula el apetito y el metabolismo) y el cortisol (una hormona que segrega el cuerpo cuando se experimenta estrés) estaban elevados en el grupo con SIN, como no así la insulina ni la glucosa.
Se concluyó que el SIN es un trastorno relacionado con el estrés, con una interrupción del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (HHS), mediado a través de la hormona liberadora de corticotrofina, que es la que pone en marcha el estrés.
Con la administración de corticotrofina exógena, que produce una respuesta secretora, los pacientes con ingesta nocturna tuvieron reacciones significtivamente disminuidas ante la hormona estimulante de la corteza suprarrenal.y el cortisol. Se dedujo entonces que el eje sufre una depleción, una necesidad de alimentarse en forma excesiva, como una respuesta atenuada al estrés. También se controló el sueño, atenuándole a los pacientes la elevación de la melatonina, la leptina y del cortisol, al tiempo que se examinaron otras hormonas pertinentes. Métodos
. Las pacientes con SIN trajeron sus comidas nocturnas típicas de sus hogares, a las cuales se agregó un suplemento de alimentos de la cocina dietética. Conclusiones Los patrones de ingesta y sueño están desincronizados y un retraso de fase en la ingesta calórica puede interrumpir el sueño normal. Esto puede tener lugar a través de interrupciones en varios osciladores periféricos, como los de estómago, hígado, páncreas o en el sistema circadiano central. Aún se desconoce el desencadenante de dichas interrupciones, pero podría ser el resultado de una privación de sueño o de un patrón de ingesta retrasada y anormal. Son efectivos los inhibidores selectivos de recaptación de serotonina, la sertralina en particular. Del mismo modo, los hallazgos preliminares de la terapia conductual cognitiva son eficaces para el tratamiento del SIN. Resultados Las pacientes con ingesta nocturna consumieron el 26% de su ingesta después de las 20 horas, en comparación con el 10% pautado en la internación.Después de las 20, el grupo con SIN consumió el doble de la cantidad de hidratos de carbono y proteínas, y cuatro veces la cantidad de grasas que establecían los controles.
En los pacientes con SIN la eficiencia del sueño estaba reducida hasta un 72%, ya ellos comunicaron dificultades de insomnio.
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