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16 febrero 2013 6 16 /02 /febrero /2013 12:42

DIETAS DE DISOCIACIÓN PARA ADELGAZAR: ACIERTOS

Y ALGUNOS ERRORES

 

 

Las dietas disociadas para bajar los kilos de más son fáciles de realizar  y eficaces porque se basan en el consumo de pocas calorías y, lo más significativo,  es que no generan problemas médicos.

 

 

Defensores y detractores

 

Uno de los defensores de este tipo de dieta propulsor de que ganase en popularidad y se instalase socialmente es Michel Montignac, quien escribió en 1977 el libro “Comer para adelgazar”. De é se han extraído para la redacción de este artículo los principios que sustentan los beneficios que aporta al organismo.

 

También se añaden algunos  cuestionamientos formulados por el doctor Gonzalo Martín Peña, Especialista en Medicina Interna y Nutrición Clínica.

 

 

En qué consisten: no se mezclan ciertos alimentos

 

No se mezclan ciertos alimentos, en especial  los ricos en carbohidratos con grasas o proteínas.

 

Los médicos que propician esta modalidad para quitarse el sobrepeso, consideran que los  carbohidratos aumentan la secreción de insulina y estimulan, finalmente, el acopio de grasa y la posterior transformación de proteínas y carbohidratos en grasa.

 

 

·        Qué no hay que mezclar

 

No hay que comer al mismo tiempo papas fritas con un bife de carne, tampoco arroz con carne, ni pan con manteca.

 

Estas mixturas son “incompatibles”; se engorda mucho más que si se introducen las mismas calorías pero combinando la alimentación, por ejemplo, carne con verduras.

 

 

Dieta hipocalórica, cómo efectuarla

 

Montignac promueve una dieta hipocalórica, que parte de determinaciones precisas sobre los platos y bebidas admitidas:

  • el primer plato es casi siempre una verdura;

 

  • el segundo, debe traer carne o pescados magros;

 

  • restringe las bebidas alcohólicas y carbonatadas;

 

  • prohíbe los carbohidratos de absorción rápida (pan, azúcar y productos de repostería) que elevan rápidamente la glucosa en sangre, y cuyo efecto inmediato es el incremento de la secreción de insulina; además, como rebote, es posible que ocasionen mayor sensación de apetito.

 

Carbohidratos de absorción lenta o complejos

Por el contrario, aconseja  los carbohidratos de absorción lenta o carbohidratos complejos, como los de las legumbres y de los cereales integrales, que brindan saciedad por su alto contenido de fibra.

 

Al absorberse con lentitud, no se acrecienta la glucemia ni provoca la secreción de insulina.

 

Errores y aciertos

El libro de Montignac contiene grandes aciertos, y también “grandes errores” desde un punto de vista científico, apunta Peña; si bien reconoce que carecen de importancia, resalta que los resultados prácticos no son óptimos.

 

Cuando el autor dice que la teoría de las calorías es falsa, comete una equivocación.

 

Tal es el caso al argumentar que si una persona come 500 calorías de más tendría que engordar alrededor de 50 gramos; y si come 500 calorías menos su cuerpo se hallaría predispuesto a perder 50 gramos.

 

En realidad, ninguna regla es exacta. El ser humano utiliza sus mecanismos fisiológicos para conservar un peso estable.

 

 

·        Gasto o ahorro de energía

 

Si se consume de más, el organismo busca el egreso de más energía; si la cantidad de alimentos es menor, la ahorra.

 

Peña remarca que todos los individuos nos encontramos  sujetos a las leyes de la termodinámica, lo cual se traduce en un hecho muy simple: aquellos que comen más de lo que gastan en energía, invariablemente engordan.

 

 

·        Incorporar menos energía de la que se gasta; ejercicios

 

La receta es la siguiente: comer menos energía de la que se disipa  habitualmente, o acrecentar la práctica de ejercicios para quemar las calorías extras.

 

Admite que hay gente que no come mucho y engorda, aunque  ello responde a que gasta menos energía de la que introduce en su cuerpo.

 

 

No es real que la fruta se fermenta en el estómago

 

Peña descarta los fundamentos de las dietas disociadas al decir que la fruta fermenta en el estómago.

 

Indica, en cambio, que la  fermentación es un proceso que implica la participación de bacterias y, por lo tanto, se cumple  normalmente en el colon.

 

No existen ningún motivo fisiológico o en la digestión que obligue a separar la fruta de las comidas principales, siempre que no se mezclen nutrientes como grasas y proteínas con hidratos de carbono.

 

 

Fruta a media mañana, media tarde o antes de acostarse

 

Si se come una fruta 20 minutos antes del desayuno, a media   mañana, a media tarde o antes de acostarse, se evita la necesidad de sumar otros alimentos más calóricos porque en parte ella neutraliza el apetito.

 

Cuándo tomar agua

 

Peña discrepa sobre los momentos en que se puede beber agua.

 

No estima necesario que se soslaye durante las comidas.

 

Recomienda beberla justo antes de iniciar un almuerzo o una cena; se consigue comer menos y se toma así menos alcohol.

 

Asimismo, beberla en el transcurso de una comida ayuda a comer menos.

 

 

Nunca juntar grasas con hidratos de carbono

 

Una dieta hipocalórica elimina toda  la repostería, el pan blanco, las papas, el arroz y las carnes grasas; al no mezclar  grasas con hidratos de carbono se logra adelgazar, al igual que si se consumen  hidratos de carbono complejos o de absorción lenta.

 

El sentido común muestra que es posible acceder a dietas apetitosas -mediante la combinación alimentaria adecuada- , sanas y fáciles de preparar.

 

 

Cómo controlar el hambre antes de ir a una celebración

 

Si hay que concurrir a una celebración o un cóctel, es mejor –para controlar el hambre- comer con anterioridad algunos de los alimentos permitidos.

 

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Published by Marcela Toso - en Salud
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