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CONFLICTOS LABORALES DAÑAN EL CORAZON SI SE SOPORTAN SIN QUEJAS
No resulta una forma saludable el hecho de no enfrentar el trato injusto laboral y dejarlo pasar sin quejas, según un estudio sueco.
Utilizar estrategias "encubiertas" de afrontamiento duplican la predisposición de sufrir un infarto o morir por enfermedad cardíaca en la siguiente década de su
vida, indicó el equipo de la doctora Constanze Leineweber, del Instituto de Investigación del Estrés de la Universidad de Estocolmo.
Estudios previos habían asociado el afrontamiento encubierto con los factores de riesgo cardíaco, pero no con la enfermedad cardíaca, escribió el equipo en Journal
of Epidemiology and Community Health.
Para investigarlo, los autores evaluaron a 2.755 hombres que participaron en un estudio en Estocolmo. La edad promedio fue de 41 años y ninguno había tenido un
infarto previo.
Los participantes ingresaron al estudio entre 1992 y 1995. En 2003, una revisión de los registros nacionales en Suecia reveló que el 47% había sufrido un
infarto o muerto por enfermedad cardíaca.
Los hombres que dijeron haber usado estrategias encubiertas sin afrontar la superación del conflicto, o el trato injusto en el trabajo, alcanzaron el doble de
riesgo de infarto o de muerte cardíaca.
Dejar pasar las cosas
Cuando el equipo se concentró sólo en dos estrategias de respuesta inmediata a esos incidentes ("irse" durante el conflicto o dejar pasar las cosas sin decir nada), halló que los hombres que
habían dicho que solían actuar de ese modo corrieron seis veces más peligro de padecer un infarto o de morir por causas cardíacas, aún después de considerar factores como la edad, la
hipertensión, las exigencias laborales y el nivel de autonomía en el trabajo.
Tras considerar el nivel de conflicto laboral, los que mantuvieron esas estrategias "encubiertas" sostuvieron cuatro veces más riesgo.
"Los datos no debieran ser así si existiría un comportamiento saludable de afrontamiento", señaló el equipo, que consideró que las reacciones de protestar, gritar o
hablar luego de que los problemas se calmaron no suscitarían tanto daño a las personas.
FUENTE: Journal of Epidemiology and Community Health,