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17 agosto 2013 6 17 /08 /agosto /2013 15:44
CÓMO NO INTOXICARSE CON ALIMENTOS NO PERECEDEROS Ya desde varias décadas atrás distintos países han establecido normativas específicas sobre el etiquetado de los productos no perecederos en salvaguarda del consumidor, en base a instrucciones precisas de la FAO y de la FDA (entidad estadounidense.) La FAO y sugerencias sobre pautas contra intoxicaciones Sin embargo, la FAO –organismo internacional en materia de alimentos- de cuyas sugerencias parten las normas correspondientes que debieran aplicarse en el mundo entero, sigue alertando cada año de que no se respetan las pautas necesarias para evitar intoxicaciones. Interrogantes que se plantean La gente suele preguntarse sobre un debate sin resolución, por ejemplo, si los productos caducos pueden comerse hasta cierta fecha luego de su vencimiento, y cuáles serían sus consecuencias. La FAO alertó en diversas oportunidades que los usuarios deben ser instruidos a la hora de seleccionar “los mejores alimentos y la cantidad propicia”. • Desechar lo que pone en duda la inocuidad Cada año la FAO reporta la pérdida de innumerables alimentos no ingeridos a tiempo, mientras remarca que una alacena tiene que estar organizada de tal modo que se sepa desechar cuanto pone en duda su inocuidad. Si el producto vence: diferenciar fecha de duración mínima Siempre hay que reconocer que existe una diferencia entre la fecha de duración mínima y el vencimiento que figura en las etiquetas. La primera: informa la fecha hasta la que el fabricante garantiza las cualidades de su producto, lo que los expertos llaman características “organolépticas”. Pasada esa fecha, el alimento es comestible aunque es factible que no disponga de caracteres como el sabor o algunas propiedades. • Fijarse en “Consumir preferentemente antes de…” Si el enlatado o paquete señala “consumir preferentemente antes de…” significa que es posible comer el contenido; no obstante, no tendrá la misma calidad. Lo usual en estos casos son los alimentos menos perecederos: cereales, bebidas, conservas, latas. Carne, leche, yogures La fecha de vencimiento se inscribe invariablemente en productos que por su capacidad microbiológica son más perecederos; esto significa que podrían perjudicar la salud en un corto periodo de tiempo. Ellos necesitan condiciones más seguras de conservación, tal es el caso de los alimentos frescos como carne, leche o yogures. Jamás hay que comerlos una vez transcurrido su vencimiento. Queso El queso llega a mantenerse en buenas condiciones luego de vencer. Pero la leche, una vez abierta, y aún la UHT, debe tomarse antes del día que vence. En tanto, las leches fermentadas y yogures soportan unos días más, aunque van perdiendo sus pertenencias probióticas. Almacenamiento, humedad Las formas de almacenamiento alimentario inciden en la vida de útil de los productos. Una manipulación adecuada logra que “los no perecederos” conserven sus beneficios aún después de su fecha de vencimiento. Es importante no olvidarse de ubicarlos en sitios donde no afecte la humedad; sobre todo, este recaudo hay que aplicarlo para los que vienen envasados en papel. Alimentos en vidrio Para las latas de metal, la temperatura marca la diferencia, mientras que los alimentos envasados en vidrio, es posible que se dañen por la entrada de la luz, que acelera la rancidez, en especial en los que poseen grasa. Enlatados La FDA sostiene que “los enlatados” reúnen una vida útil bastante limitada, aunque su calidad se deteriora con mucha lentitud. Si bien su etiqueta dice “consumir antes de”, hay que observar que no muestren signos de corrosión: abolladuras, abultamientos; si no es así, no se presentan problemas de inseguridad. Adición de sal, pescados en envase y congelados . Los pescados, al igual que la carne, son tratados con sal de cocina, la cual los deshidrata en envases y soslaya el ataque de gérmenes; actúan como antiséptico brindando protección. La carne de ave o res y el pescado congelados, prácticamente no pierden vitaminas ni minerales en razón de que la congelación no atenta contra las proteínas, ni las vitaminas A y D y minerales. contienen. Congelación y nutrición, frutas y verduras La congelación tiene un efecto mínimo en el contenido nutricional de los alimentos. Algunas frutas y verduras se escaldan (introduciéndolas en agua hirviendo durante un corto periodo de tiempo) antes de congelarlas para desactivar las enzimas y levaduras que podrían provocar daños. Este método puede provocar la pérdida de parte de la vitamina C (del 15 al 20%). A pesar de esta pérdida, las verduras y frutas se congelan en condiciones inmejorables poco después de ser cosechadas y generalmente presentan mejores cualidades nutritivas que sus equivalentes "frescas". Fuentes: Mariángel Paolini @cocinasegura publicación Optimizando las compras Pescado ahumado. FAO, Alimentación sana, org.

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Published by Marcela Toso - en Salud
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