22 abril 2010 4 22 /04 /abril /2010 04:08

ACCIDENTE ISQUÉMICO TRANSITORIO: SINTOMAS SIMILARES

A UN ACV POR MENOS DE 24 HORAS

 

Los síntomas son similares a los de un accidente cerebrovascular (ACV), pero duran no más de 24 horas y generalmente menos de 1 a 2 horas.

 

Un accidente isquémico transitorio (AIT) es a menudo un signo de advertencia de que puede presentarse un accidente cerebrovascular verdadero en el futuro, si no se hace algo para prevenirlo.

 

Causas

 

Se ocasiona por la interrupción temporal del riego sanguíneo a un área del cerebro, lo cual produce una disminución breve y repentina en la función cerebral.

 

Resulta diferente del accidente cerebrovascular pequeño.

 

Los síntomas del AIT no muestran cambios en una tomografía computarizada o en resonancias magnéticas. (Los ACV pequeños sí muestran cambios).

 

La pérdida temporal del flujo de sangre al cerebro puede ser causada por:

 

coágulo de sangre dentro de una arteria del cerebro;

 

coágulo de sangre que viaja hacia el cerebro desde otro sitio del cuerpo (por ejemplo, el corazón);

 

lesión a los vasos sanguíneos;

 

estrechamiento de un vaso sanguíneo en el cerebro o que conduce al mismo.

 

 

La interrupción temporal en el flujo sanguíneo podría deberse a un coágulo de sangre que luego se disuelve.

 

 

Entre las causas menos comunes de AIT se encuentran:

 

un ritmo cardíaco irregular llamado fibrilación auricular( las cámaras superiores del corazón laten sin coordinación y desorganizadas);

 

policitemia (demasiados glóbulos rojos en la circulación sanguínea), anemia drepanocítica (los glóbulos rojos presentan una forma semilunar anormal, similar a un disco o una hoz) y síndromes en los que la sangre es muy espesa;

 

displasia fibromuscular (afecta la capa media de la pared arterial), lupus eritematoso sistémico (inflamación y daño en articulaciones, tendones, otros tejidos conectivos y algunos órganos como corazón, pulmones, vasos sanguíneos, cerebro, riñones y piel) y sífilis;

 

inflamación de las arterias, como arteritis, poliarteritis y angiitis granulomatosa (inflamación de vaso sanguíneo o linfático); espasmo de las arterias pequeñas en el cerebro;

 

La ateroesclerosis ("endurecimiento de las arterias") da lugar a depósitos adiposos en el revestimiento interno de las arterias, lo que incrementa dramáticamente el riesgo de AIT y de ACV.

 

Alrededor del 80 al 90% de las personas que sufren un ACV, debido a ateroesclerosis, padecieron antes un AIT.

 

Otros riesgos para AIT incluyen hipertensión arterial, cardiopatía, jaquecas, tabaquismo, diabetes y edad avanzada.

 

Síntomas

 

Se inician repentinamente, duran poco tiempo (pocos minutos o hasta 24 horas) y desaparecen por completo, aunque pueden ocurrir de nuevo con posterioridad.

 

Suceden en el mismo lado del cuerpo si más de una parte de éste se halla comprometida.

 

Los síntomas del AIT son los mismos que los del accidente cerebrovascular y comprenden el desarrollo súbito de:

 

debilidad muscular de la cara, el brazo o la pierna (por lo regular sólo en un lado del cuerpo);

 

entumecimiento u hormigueo en un lado del cuerpo;

 

problemas para hablar o entender a otros que estén hablando;

 

visión doble, pérdida de toda o parte de la visión;

 

cambios en la sensibilidad, afectando el tacto, la temperatura, la presión, la audición y el gusto;

 

falta de lucidez mental (somnolencia, menor respuesta, inconsciencia, coma);

 

cambios en el estado anímico y la personalidad;

 

confusión o pérdida de memoria;

 

dificultad para deglutir, al igual que para caminar, escribir o leer;

 

falta de coordinación y equilibrio corporal;

 

vértigo o mareo;

 

sin control de esfínteres;

 

incapacidad para reconocer los estímulos sensoriales.

 

La presión arterial puede ser alta. Al auscultar la arteria carótida es posible escuchar un ruido anormal, llamado soplo, que es provocado por un flujo sanguíneo irregular. En algunos casos, se observa presión arterial baja antes de que se susciten los síntomas de un AIT.

 

 

Tratamiento

 

El objetivo es prevenir el desarrollo de un ACV.

 

El paciente suele ser hospitalizado.

 

Los inconvenientes subyacentes, incluyendo hipertensión, cardiopatía, diabetes y trastornos sanguíneos, se deben tratar adecuadamente.

 

Se prescriben anticoagulantes, como el ácido acetilsalicílico (aspirin ), o dipiridamol, clopidrogel, Aggrenox o heparina, Coumadin o medicamentos similares.

 

El tratamiento puede continuar por un período de tiempo indefinido.

 

La cirugía (endarterectomía carotídea) es apropiada para obstrucción de las arterias del cuello.

 

El cigarrillo se debe suspender.

 

Se recomienda una dieta baja en grasa y sal.

 

Pronóstico

 

El AIT es breve y la recuperación es completa, pero puede reiterarse más tarde, durante el mismo día o después.

 

Algunas personas sufren un solo episodio; otras, episodios recurrentes, mientras que ciertos pacientes llegan a un ACV.

 

Un AIT debe tratarse de manera tan agresiva como un ACV. El riesgo del ACV futuro depende del motivo del AIT y del manejo de los factores de riesgo.

 

Posibles complicaciones

 

Muerte de las neuronas por poco flujo de sangre al cerebro

 

Lesión producto de caídas

 

ACV

 

 

Cuándo contactar a un profesional médico

 

Es una emergencia médica. No hay que ignorar los síntomas sólo porque estos desaparezcan, pues pueden ser una advertencia de un ACV futuro.

 

 

Prevención

 

Merece el control de los factores de riesgo, como la hipertensión arterial, la diabetes, la cardiopatía y otros trastornos asociados. Hay que suspender el tabaco.

 

Fuentes: Mosca L, Banka CL, Benjamin EJ, et al. Evidence-Based Guidelines for Cardiovascular Disease Prevention in Women: 2007 Update. Circulation. 2007; Published online before print February 19, 2007.

 

Goldstein LB. Prevention and management of stroke. In: Libby P, Bonow RO, Mann DL, Zipes DP, eds. Libby: Braunwald's Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine. 8th ed. Saunders;2007:chap 58.

 

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Published by Marcela Toso - en Salud
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